En medio del conavirus ¿Cómo orar agradando a Dios?

Mateo 6: 5 – 8 5 »Cuando oren, no sean como los hipócritas, porque a ellos les encanta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. Les aseguro que ya han obtenido toda su recompensa. 6 Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará. 7 Y al orar, no hablen solo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras. 8 No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan.
*Oración es conversar con Dios, comunicarse con Dios.
Observaciones a tener en cuenta, en medio de la pandemia, de una oración que agrada a Dios:

  • No es cuestión de si queremos orar o no. Debe ser parte de nuestro diario vivir. (5)
  • No debe ser un medio para contar “lo bueno” que hicimos o que somos.(5b)
    • Debemos ser directos y breves al contarle a Dios nuestra necesidad.
    • La oración debe iniciarse hablando al Padre y terminarse “en el nombre de Jesús”.
    • La oración no se compone de palabras rebuscadas, bonitas.
    • La oración no debe ser una gritería con todos o muchos hablando al mismo tiempo.
    • Hay oraciones que NO son contestadas en el momento porque Dios tiene un propósito más profundo.
    • La oración es una súplica NO una orden a Dios.
  • Cuando ore con honestidad y en secreto, espere recompensa de Dios.
    • Aproveche cuando ore a solas para hacer un trato con Dios.
  • No repetir vanamente, no recitar lo mismo ni usar fórmulas automáticas.(7)
    • Esta enseñanza NO prohibe la perseverancia o persistencia.
    • Jesús repetía sus peticiones. Mateo 26: 44
    • Jesús oraba noches enteras. Lucas 6: 12
  • Dios conoce nuestras necesidades y Él se compromete a suplirlas. (8) Filipenses 4: 19
    • Lo que el ser humano se propone en su corazón es lo que Dios toma en cuenta.
    • Jeremías 17: 10 Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.
    • Hebreos 4: 13 Ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas. NVI
  • Si en su corazón usted desea dejar lo que le perjudica, Dios responde.
  • Cuente exclusivamente a Dios un hecho que le avergüenza y pídale Su ayuda y perdón.
  • Esta mañana dígale en secreto a Jesús lo que hay en su corazón e implore Su favor divino.